La Iglesia Cristiana de Aguadilla tiene su origen en el año 1986.  Comenzó en Villa Estela, en el barrio Caimital Alto de Aguadilla, en el hogar de Olga y Tony Ortiz, los padres del que fuera nuestro joven pastor: Antonio Javier Ortiz.  El Señor obra misteriosamente. ¿Quién iba a pensar que de este hogar en donde comenzamos la iglesia, saldría la primera cosecha, de la semilla sembrada por esta joven obra?  ¡Amén!
Nos dirigían muy sabiamente, en aquel entonces, John Reece, nuestro pastor y su joven ayudante, Terry Allcorn.  Estuvimos en Villa Estela por tres años, reuniéndonos en dos residencias.  Primero en la casa de la familia Ortiz, alquilada por John: luego en la casa de don Félix Flores.  Esta última también alquilada por John, al regresar la familia Ortiz de Maryland.  Aquí formamos una pequeña congregación de varias familias, entre las que se cuentan: la familia Villanueva, mejor conocidos por doña Ramona y su familia extendida; la familia Fernández; la familia Natal; la familia Ortiz; la familia Barbosa; la familia Andújar y algunas otras familia que nos visitaban ocasionalmente.
John Reece
Allí se sembró la semilla y como bien enseña la parábola en Lucas 8:4-15, cayó en buen terreno y germinó con fuerza en el lugar apropiado.

       Surgió la necesidad de estar más cómodos.  No cabíamos en la sala de la casa de la familia Reece, donde nos reuníamos.  Se hicieron arreglos con la familia Villanueva y nos mudamos a la residencia de una de las hijas de doña Ramona (Libertad) en Villa Olga.  Allí estuvimos por un periodo de aproximadamente dos años, domingo tras domingo, invadiendo la marquesina y algunas veces la sala.  Interrumpiendo la privacidad de aquella noble y amada familia, que soportaron en el amor del Señor, los inconvenientes que les causamos.

       

       
Terry Allcorn
Historia de la Iglesia Cristiana de Aguadilla
Tico Berroa
Antonio J. Ortiz
       Como la iglesia continuó creciendo, volvió a surgir la necesidad de mayor espacio.  Decidimos mudarnos.  Para este tiempo, John y su familia habían ido a Chicago, para sus compromisos de estudio y el pastor Terry Allcorn quedó al frente de la congregación.  Después de una larga búsqueda, Terry consiguió que nos alquilaran el antiguo edificio del New Continental, un club nocturno que había sido cerrado por las autoridades gubernamentales y andaba con problemas de evasión de contribuciones.  Por ser exclusivamente para operar una iglesia, otorgaron el permiso de uso nuevamente.

       En aquel lugar continuó la obra por aproximádamente cuatro años.  Se nos unieron muchas otras familias, algunas de las que están aún con nosotros y otras que han ido a vivir a otros lugares.  En esta nueva ubicación adquirimos: la familia López de Moca (Wilson, Mary y Wilson Javier).  A Danny, que posteriormente trajo a Lydia, su mamá.  También se unieron las familias de Tata y Mirta.  Los Pérez de Añasco con Ruthie y Juan Carlos.  A don Onofre, doña Juanita y Edith.  La familia Reguero.  Edwin Santiago y sus hijos.  Y otros vecinos de aquel lugar.

       Durante nuestro tiempo en este espacioso lugar (teníamos tanto espacio que no sabíamos que hacer con él), trabajamos incansablemente para economizar dinero con el propósito de realizar nuestro sueño de adquirir un solar y en el mismo, ubicar nuestro templo.  Allí se nos fueron las uñas a algunos y se les peló las yemas de los dedos a otros, mondando guineos y pelando ajos para hacer pasteles y venderlos. 

       Vendimos muchas cosas, hicimos muchos "Garage Sales" y cualquier idea que produjera dinero era bienvenida.  Muchos hermanos cristianos que no conocemos y que quizás nunca conoceremos hasta que vayamos al cielo, movidos por el espíritu de amor y de hacer crecer la obra, aportaron dinero a través de iglesias hermanas en los Estados Unidos.  Pero, a pesar de que el lugar era cómodo y extremadamente amplio, ansiábamos nuestro propio lugar, diseñado a nuestro gusto y con fachada de iglesia.

       Llegó el momento esperado en el tiempo del Señor y los hermanos Tony y Olga, nos vendieron la propiedad que hoy poseemos.  Con la compra se presentó un dilema que hubo que resolver.  Ya teníamos solar y ahora había que reanudar esfuerzos para conseguir dinero para el templo.  Así que, no podríamos seguir pagando alquiler, porque esa deuda, desangraría nuestro pobre presupuesto y nunca podríamos alcanzar nuestra nueva meta.  ¿Qué podríamos hacer?  ¡Ponerlo en oración!

       Justamente, en el tiempo del Señor nuevamente, terminaron la casa de nuestro hermano pastor John.  Él y Mary con mucho amor, agrado y cortesía, nos permitieron seguir reuniéndonos en los bajos de su nueva residencia.  De esta manera el dinero del alquiler se ahorraba.  Allí en la casa de nuestros hermanos la obra siguió creciendo.  Se nos unieron nuevas familias, como la de Tico Berroa, nuevo pastor ayudante, la hermana Annie Cruz, los hermanos Díaz (Ramón, Gladys e hijos), Carla y su niño, Mayra Valentín con su familia y otros más.  A pesar de que estábamos un poco incómodos, el Espíritu del Señor se movía se movía entre los hermanos y un hubo gran crecimiento, hermandad y motivación.

       Después de dos años, la Junta, inspirada por el Espíritu Santo, decidió analizar la situación.  Contábamos con algún dinero ahorrado y decidimos comenzar la construcción del templo, con el objetivo de tener algo; una estructura que acumulara algún valor y así tener algún activo para poder solicitar un préstamo hipotecario para terminar.  Como nuestro proyecto estaba en las manos de nuestro Señor y en constante oración, el Señor nos dirigió por la senda correcta y obtuvimos el dinero para terminar.
       En el 2000, nos mudamos e inauguramos las facilidades que hoy ocupamos.  Aquí se nos han unido muchas familias, porque la obra del Señor es para eso, para reconciliar al hombre con Dios.  Desde que estamos aquí el gozo del Señor ha contagiado y bendecido a las familias de: Robert e Ivelisse, Edwin y Yadira, la familia Ruiz, la familia Alonso, la familia Echevarría, José Machado y su familia, Josefina, Félix, Edwardo y Keila, la familia Pérez Arbelo (doña Carmen, sus hijos y yernas),  doña Gloria, hermana Martha Lasalle, Santos y Monsie, doña Carmen Pino y Bernabé, Frank Ocasio y su familia, Ángelo y Diana con sus nietos,  Raymond, Lissette y sus hijos y muchos otros más. También contamos por algún tiempo con la excelente aportación y ayuda del pastor Roberto (Tico) Berroa con su familia. Este joven pastor vino como ayudante de nuestro pastor John como una contribución a la obra de una iglesia en Michigan. Esa iglesia le pagaba su sueldo.
El último pastor ayudante que tuvimos fue el joven Antonio Ortiz Guzmán, que mencionáramos en el primer párrafo. El es fruto de esta obra.


       Los hermanos que llevamos mucho tiempo y los nuevos que militan junto con nosotros hemos renovado nuestro compromiso con la iglesia y trabajamos fuertemente, enseñando, evangelizando, orando y cantando para que la obra siga caminando.  Una  estrategia que adoptamos recientemente para reanudar nuestra inspiración de compromiso con la iglesia ha sido la de ofrecer una conferencia a toda la congregación sobre los dones espirituales.  Así cada miembro ha identificado su don particular y lo podrá utilizar efectivamente en beneficio de la iglesia a través de nuestro inventario de veinticinco ministerios.  Algunos son: oración, música, educación y buen samaritano entre otros.


       Nuestra obra cumple ya veintidós años.  ¿Ha sido fácil?  En ningún momento, queridos hermanos.  Como en todo proyecto del Señor y para el Señor, el enemigo ha puesto sus obstáculos.  El enemigo ha tratado de sembrar el desánimo entre nosotros, la desmotivación, la discordia, la división.   Utilizó a las agencias gubernamentales para entorpecer la obra de construcción imponiéndonos restricciones que no se le imponen ni a los negocios de bebidas alcohólicas, ni de venta de armas.  Ha enviado ladrones repetidas veces para quitarnos lo que con sacrificio hemos adquirido.  Envió ladrones en dos ocasiones durante la construcción para robarnos los gatos que sostenían el falso piso del techo.  Envió ladrones para robarnos el equipo de música.  Envió ladrones a robarnos el tubo de cobre que nos daba agua y dejaron la tubería botando el líquido hasta que nos dimos cuenta tres días después.  Pagamos $300.00 por el desperdicio provocado.

       Todas esas pruebas las hemos superado y las que se puedan presentar en el futuro también, porque el Señor está con nosotros.  Si el Señor está con nosotros, ¿quién contra nosotros?  Seguimos hacia delante, entonando himnos estimulantes como: ¡Firmes y adelante, huestes de la fe!  Y también: "En las luchas y las pruebas, la iglesia sigue caminando.  Sólo se deteniéne para predicar".   Y la iglesia continúa inspirada, como David, dispuesta a hacerle frente al gigante de la oposición que ofende al Dios al que servimos.

       ¡Hasta aquí nos ha traído Dios! La gloria sea para Él.  Y como decía una hermana que ya nos dejó: A nuestro Señor sea la gloria.  Y después de la gloria, más gloria.  ¡Amén!

       Los miembros de esta iglesia continuaremos trabajando  sin cesar hasta que Dios nos llame a su presencia.  ¡Qué Dios les bendiga!

Horario Semanal

Domingo:

10:00 am Escuela Bíblica

11:00 am Culto de Alabanza

Miércoles:

7:30 pm Estudio Bíblico
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